Por desgracia, es inevitable que el sellante utilizado por nuestra empresa se hinche ligeramente con el tiempo. Sin embargo, esto no influye en absoluto en la estanqueidad del vehículo y, por tanto, no constituye una reclamación en virtud de la garantía, sino que es una mera deficiencia visual. El exceso de sellador puede retirarse con un objeto romo, por ejemplo una cuña de plástico, y los restos de suciedad limpiarse con un limpiador, por ejemplo isopropanol.