En caso de entrada repentina de agua, hay que actuar con rapidez. La zona con fugas debe sellarse provisionalmente con, por ejemplo, cinta aislante y un vinilado o Sikaflex para que no pueda penetrar más humedad en el vehículo. Si hay piezas de madera afectadas, caliente el interior considerablemente y asegúrese de que haya una buena circulación del aire para sacar la humedad de la habitación y de los componentes.
Si se ha vaciado todo y el agua ya no puede penetrar desde el exterior hacia el interior, es aconsejable acudir a un concesionario cercano que pueda inspeccionar la fuga y, si es posible, sellarla profesionalmente.