Hasta la fecha, no tenemos constancia de que una autocaravana o caravana haya sufrido daños como consecuencia de la caída de un rayo. Sin embargo, como usuario siempre es mejor descartar de antemano todos los factores que favorecen la caída de un rayo. Puede minimizar el peligro si no aparca su vehículo de ocio en un campo abierto o en la cima de una colina expuesta.
Como medida de precaución, las personas que viajan en caravana o autocaravana deben evitar el contacto directo con cables y objetos metálicos durante las tormentas, tanto si se aplica el principio de la jaula de Faraday como si no.
En el caso de las caravanas o autocaravanas con techo de protección antigranizo no metálico de GFK, por ejemplo, deben tenerse siempre en cuenta los factores mencionados al principio. Los tejados de PRFV no incorporan elementos que absorban los rayos. Un tejado de GFK atrae muchos menos rayos que un tejado de chapa.
La cuestión de permanecer o no en el vehículo durante una tormenta eléctrica debe responderla cada uno por sí mismo, porque suponiendo que se produjera el caso extremadamente improbable de que cayera un rayo y sólo porque éste fuera causado por una colocación negligente: con jaula de Faraday o sin ella, estarías protegido de la carga eléctrica en caso de impacto, pero estarías expuesto a la luminosidad extrema, al ruido más que ensordecedor y a la vibración.